Abasolo, Tamaulipas – La alcaldesa Yazmin Saldaña ha tomado una controvertida decisión que ha generado indignación entre los habitantes de Abasolo: la privatización de los servicios funerarios municipales.
Desde hace años, el Ayuntamiento brindaba apoyo a las familias en momentos difíciles, ofreciendo el servicio gratuito de traslado en carroza, así como la condonación total o parcial del ataúd y la fosa. Sin embargo, con la nueva administración, este apoyo ha sido eliminado, dejando a la población en una situación económica aún más vulnerable.
La indignación crece ante la versión de que Saldaña se ha asociado con una funeraria privada, lo que levanta sospechas sobre un posible negocio con un tema tan sensible para la comunidad. En Abasolo, desde hace años no existía una funeraria privada, ya que la población no estaba acostumbrada a este modelo de servicios. Ahora, con la cancelación del servicio funerario del DIF, muchas familias se ven obligadas a pagar altos costos que antes no existían.
Además, se suma la injusta destitución de Gustavo Ramírez, quien durante más de 20 años se desempeñó como chofer del servicio funerario municipal. Según denuncian ciudadanos, Ramírez fue despedido sin justificación alguna y sin recibir la liquidación correspondiente conforme a la ley.
Esta situación pone en entredicho el discurso de un gobierno que se autodenomina “humanista”. La comunidad abasolense expresa su descontento y asegura que, con estas acciones, los recursos del municipio terminan beneficiando negocios ajenos al pueblo, mientras la alcaldesa cumple con compromisos adquiridos en su campaña.
Aunado a esto, ciudadanos denuncian que los vehículos del Ayuntamiento, que durante años prestaron servicio para trasladar enfermos a la capital, ahora son utilizados de manera personal por empleados municipales, dejando sin apoyo a quienes más lo necesitan. También se ha reportado que los apoyos en gasolina, que anteriormente eran de 800 y 1,000 pesos para el traslado de enfermos, fueron reducidos a solo 400 pesos, lo que ha sido calificado como una burla para la población y un claro incumplimiento de las promesas de campaña de Saldaña.
Asimismo, se han recibido denuncias sobre el mal manejo del programa de Despensas del DIF por parte de Ivon Cantú y Sanjuanita Pérez, quienes están negando el apoyo a los beneficiarios autorizados por el estado y, en su lugar, entregándolas de manera arbitraria con fines políticos, lo que deja a muchas familias vulnerables sin el sustento que legítimamente les corresponde.
Los ciudadanos exigen transparencia, la restitución de los apoyos y que se frene el uso indebido de los recursos municipales